En el marco de la reciente Conferencia Anticárteles de las Américas, liderada por Estados Unidos y con la participación del ministro de Defensa de la Nación, Luis Petri, el director del Observatorio de Seguridad y Defensa de la UCEMA, Alejandro Corbacho, analizó el giro estratégico que busca dar el gobierno argentino en la lucha contra el crimen organizado.
Durante una entrevista en el programa El Séptimo Día por Radio Plaza, el especialista explicó que el concepto de narcoterrorismo responde a una realidad donde las organizaciones criminales han adquirido capacidades militares y desafían directamente el monopolio de la fuerza del Estado. Según Corbacho, este fenómeno se manifiesta cuando estos grupos ya no solo buscan evadir a la justicia, sino que intentan «apropiarse del Estado y de la política directamente».
El rol de las Fuerzas Armadas y el marco legal
Uno de los puntos centrales de la charla fue la mayor integración de las Fuerzas Armadas en tareas que antes eran exclusivas de las fuerzas de seguridad. Corbacho señaló que en Argentina ya existe un antecedente cercano: «En agosto de 2025 se creó una mesa conjunta de coordinación entre el Ministerio de Defensa y el Ministerio de Seguridad Nacional. La idea es complementar la tarea de las fuerzas policiales y de seguridad federales con las fuerzas armadas».
Sin embargo, el analista advirtió que para profundizar este camino se requerirán reformas legislativas. «Posiblemente va a haber una búsqueda del gobierno de modificar algunas leyes, como la de Seguridad Interior y la de Defensa», afirmó, destacando que el enfoque actual de amenaza externa ha quedado desactualizado frente a modalidades criminales donde los atacantes pueden ingresar al país como civiles.
Riesgos y comparaciones regionales
Al ser consultado sobre el peligro de corrupción dentro de las fuerzas, como ha ocurrido en México, Corbacho admitió que el riesgo es real debido al poder económico de los cárteles. No obstante, marcó una diferencia fundamental: «En el caso de México, la Constitución hace que las fuerzas armadas estén involucradas en la seguridad interior por mandato. En la Argentina, esto es lo que se está discutiendo: hasta dónde y hasta cuándo».
Asimismo, aclaró que países como México, Colombia y Brasil no participan de esta iniciativa regional específica por tener sus propios canales de relación con Estados Unidos y decisiones políticas particulares, aunque el problema que enfrentan es común a toda la región.
La demanda y el factor cultural
Finalmente, Corbacho subrayó que la represión por sí sola no es la solución definitiva si no se aborda el consumo. «Esta es la dimensión desde la oferta, pero falta la dimensión desde la demanda. El tema de cómo se combate la demanda es central, y es también un problema cultural». El especialista criticó lo que considera una «romantización» del consumo de drogas en la cultura popular, señalando que «hasta ahora lo que se estuvo haciendo no ha sido suficiente».
Para el director del Observatorio de la UCEMA, la propuesta actual es «más seria y abarcativa» que los esfuerzos anteriores, aunque reconoció que su implementación efectiva en Argentina todavía requiere ajustar diversos aspectos legales y operativos. «Frente a no hacer nada durante tantos años, hacer esto es una propuesta de solución. Ahora resta ver si en la política argentina, donde se dicen muchas cosas y se hace poco, esto finalmente se lleva adelante»


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