El Profesor Pablo Alejandro Álvarez Miorelli, vicedirector de la Escuela Nina NEP N.º 196 «Marcelino Román» y de la Escuela N.º 37 «Manuel Belgrano», analizó la creciente violencia en los entornos escolares tras el trágico suceso en San Cristóbal, Santa Fe, donde un adolescente de 15 años terminó con la vida de un niño de 13. El docente alertó sobre la crisis que atraviesan las instituciones y el «desmantelamiento» de las redes de contención.
Para Álvarez Miorelli, lo ocurrido en Santa Fe y los recientes hallazgos de armas en escuelas de Entre Ríos no son hechos aislados, sino la consecuencia de un proceso sistémico. «Hace mucho tiempo que se viene notando el desmantelamiento de lo que se denominan las redes protectivas de infancias y adolescencia. No hablamos solo de las que brinda el Estado, sino también de las intervenciones familiares, socioeducativas y de salud», explicó en diálogo con El Séptimo Día programa que se emite por Radio Plaza (94.7).
El vicedirector enfatizó que la violencia es el resultado de una invisibilización previa: «No se levanta un niño un día y decide salir a matar a otro porque sí, eso no es lo natural. Hay un proceso invisibilizado que tiene que ver con situaciones de acoso, con cómo se piensan las infancias hoy y a qué sistema de salud acceden». Según su mirada, el deterioro es visible y, de no revertirse, estos hechos continuarán sucediendo.
Nuevas infancias y el desafío digital
El docente destacó que la escuela actual enfrenta el reto de comprender a una generación con realidades comunicativas y de identidad totalmente distintas a las anteriores. En este sentido, remarcó la importancia de la Educación Sexual Integral (ESI) para abordar los estereotipos corporales y la salud integral.
Uno de los puntos más críticos señalados fue la existencia de un «mundo virtual paralelo» en el que habitan los estudiantes. «Nuestros niños hoy están atravesados por nuevos modos de comunicación y corporalidades que expresan en las redes. El acoso muchas veces no se ve en la escuela, pero ocurre en ese mundo virtual que está totalmente invisibilizado», advirtió Álvarez Miorelli. Agregó que existen niños muy pequeños conectados bajo seudónimos, expuestos a situaciones de agravio o incluso al grooming.
Álvarez Miorelli fue crítico respecto a la eliminación de programas que servían de puente entre la educación y la tecnología. «Se han desmantelado los programas de comunicación institucional y digital. Por ejemplo, se desarmó Conectar Igualdad, que permitía que la escuela abordara nuevos modos de relacionarse en términos de perspectiva de derecho», señaló.
Asimismo, mencionó que el sistema de salud también ha sufrido recortes en su trabajo territorial, lo que dificulta dar respuesta a problemáticas graves como la depresión y el suicidio infanto-juvenil. «La cantidad de suicidios es un dato concreto que nos dice que algo está pasando con el sistema educativo y de salud que no está pudiendo dar respuesta a lo que se necesita», sentenció.
El rol de la familia y el Estado
Al ser consultado sobre el papel de los padres, el docente reconoció que muchas familias se ven superadas por contextos de crisis y falta de recursos simbólicos. No obstante, sostuvo que el deseo de protección está presente y que es el Estado quien debe garantizar las herramientas necesarias.
«Hoy estamos teniendo sectores de familias que no necesariamente tienen los recursos para afrontar esto, pero que tienen el deseo de proteger a sus hijos. El Estado debería asumir la responsabilidad de generar las herramientas para que estas familias puedan cuidar a sus niños», concluyó Álvarez Miorelli, haciendo un llamado a recuperar el trabajo en red y los espacios de escucha activa dentro de las instituciones.




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